2 comentarios

  1. Cuántas veces hemos puesto nuestra mirada en el cielo y qué pocas veces hemos pensado que ese es también un espacio que nos aguarda. Hoy visualizamos la Asunción de la Virgen María; ella nos recuerda dos realidades, la terrena y la celestial. Por la primera somos parte importante del plan de Dios, de su creación donde nos mostramos con nuestras alegrias y tristezas y por la segunda, vemos a la Virgen María glorificada con su asunción al cielo pero dejándonos al igual que hizo Jesús con su Ascensión su Espíritu. El mismo Espíritu que podemis dejar nosotros a nuestros seres queridos, el Espíritu de nuestras buenas obras, de nuestro bien hacer, de nuestra vida de fe, esperanza mostrada en nuestro pado por la tierra y de nuestra caridad manifestada con el prójimo. Que así sea.

  2. Gracias por este himno tan hermoso que nos invade el alma y la hace desear participar de la compañía de Dios. La Virgen asunta tire de nosotros hacia arriba; ese es el sentido de nuestra vida: ir hacia Dios desde el presente, desde cada día que se nos regala. Gracias.

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